Los hoteles modernos se han adaptado hábilmente a los rápidos cambios sociales. La cultura de Masas es a las grandes cadenas hoteleras reconocibles en todo el mundo, como los hoteles Boutique responden a la experiencia de viaje más íntima, autentica y local que el turista busca.  Los “pop up hotels”, hoteles que abren y cierran en diferentes lugares,  son la consecuencia de la vuelta del nomadismo de nuestra sociedad en la era de la globalización. En definitiva los giros de la industria hotelera van desde repensar la multifuncionalidad que deberían tener estos espacios a asegurar el lujo como experiencia altamente personalizada.

Una de estas tendencias son los “art hotel”, espacios donde la experiencia artística forma parte de la oferta de alojamiento.  El art hotel es aquel cuyas paredes y ámbitos flirtean con el arte de vanguardia de todos los modos posibles, bien sea exhibiendo obras creadas por artistas de prestigio para ese lugar, bien sea rotando en sus instalaciones obras que el cliente puede adquirir, en muchos casos, convirtiendo espacios del propio hotel en galería de arte, y en otros cada vez más frecuentes es el propio espacio hotelero el que se convierte en una obra de arte. El art hotel responde a la idea de lo único y lo irrepetible y ha encontrado la mejor forma de expresarlo a través del arte en todas sus dimensiones.

Bombardearte ha tenido el placer de trabajar en las paredes de algunos hoteles en los que el objetivo era crear una atmosfera única y exclusiva para sus clientes. Os dejamos con algunos de los ejemplos:

Otros ejemplos en España y en otras partes del mundo de Hoteles con Arte:

  • Hotel Puerta America en Madrid donde han intervenido artistas de la talla de Jean Nouvel, Zaha Hadid, Eva Castro, Javier Mariscal, Holger Kehne, Kathryn Findlay, Fernando Salas.
  • El hotel Dormirdcine también en Madrid que apuesta por la tematización a base de películas para sus instalaciones.
  • El Arte Luise Kunsthotel de Berlín; cada una de sus 50 habitaciones han sido decoradas por un artista diferente, que recibe como pago un 5% de los beneficios que genere su habitación
  • En París, el Hotel du Petit Moulin se aloja en una antigua panadería redecorada por Christian Lacroix
  • En Londres, el Pavilion Fashion Rock’n’roll Hotel es un local sui géneris o, como dicen los ingleses, algo cheesy (rozando lo kitsch), muy frecuentado por actores, músicos y estrellas del pop, y propone un tema en cada habitación (los años 70, África, evocaciones de la India).
  • En Brighton, The Pelirocco es un hotel de mar bastante irreverente también, orientado como el anterior a las glorias del rock’n’roll, los años 50 y 60 y con guiños de tono sexy (como la habitación Love, diseñada por Absolut Vodka, o la Durex Play Room: ‘a burlesque, kitsch and sexy boudoir all into one
  • En Copenhague, el Hotel Fox dio libertad a 21 artistas grafiteros para ocuparse de (¿o ensañarse con?) sus paredes.
  • El Hotel des Arts de San Francisco ha invitado a artistas locales, jóvenes e iconoclastas, a decorar sus 50 habitaciones; por ahora sólo 35 disponen de pinturas, que van desde algo parecido a los grafitti callejeros, con colores vibrantes y formas provocadoras, a delicadas evocaciones japonesas y orientales
  • El Hotel Max, de Seattle, muestra en sus habitaciones y pasillos la obra de 34 artistas locales; cada planta desarrolla un tema a través de los trabajos de fotógrafos célebres, como John Marmstrong, Roniq Baranten o Charles Peterson.
  • El Hotel Gladstone de Toronto, que reabrió en 2006, aparte de las obras exhibidas en sus paredes posee galería de arte propia y alquila estudios para artistas en su segunda planta.
  • Half Graffiti Room. Este hotel ubicado en Marsella, Francia, tiene la particularidad de que sus habitaciones están pintadas por la mitad con graffitis divertidos y originales. El hotel se ubica en el corazón de la ciudad y a solo 500 metros de Old Port.